Curso de Formación Humana Integral

 

El enfoque en uno mismo ha sido también castigado por una autoridad eclesiástica que ha marcado a occidente, poniendo a algo superior e intangible como lo más importante. De esta manera muy pocos han llegado a una conexión auténtica y profunda, lo cual ha creado una especie de atrofia en el autoestima individual y una falta de realización

La exploración de los 4 dominios es fundamental en esta etapa ya que en la medida que una persona profundice en ésta etapa va a poder explorar las otras 2 desde otro lugar. Es importante mencionar que en esta etapa, el individuo que no ha podido explorar de una manera consciente o acompañada posiblemente ha ido acumulado y creando su pseudo-identidad con muchos juicios, creencias, estructuras y paradigmas que provienen de otros. Todos este bulto, dependiendo del sistema en el cual la persona se ha desarrollado, es digno de exploración y también en muchos casos de ser soltado. Efectivamente muchas cosas de las que sostienen al ser humano han permitido que llegue a donde está, posiblemente hasta a mucho éxito en su labor o actividad (lo cual no se está descreditando), pero para el camino de integración y desarrollo personal, a veces estos ´logros´ se pueden convertir en el mayor obstáculo. Por esto, en ésta etapa es fundamental tener alguna guía o cimientos desde un espacio distinto en el cual la persona se pueda observar a si mismo con lo que trae, pero puede permitirse transitar hacia otro lugar. Éste lugar debe contar con una exploración profunda, en el cual recurrir a la sabiduría ancestral integrada con la ciencia actual es muy importante. En el caso de no haber este norte, el proceso de autoconocimiento puede llegar a ser muy confuso y en vez de avanzar hacia un lugar de integración, se puede seguir aumentando creencias y juicios que abulten más aquello que ya se trae y cuesta soltar. Éste es un punto muy delicado, en el cual no se impone una instrucción o verdad, pero si se genera una posibilidad de cambio a través de una mirada clara y coherente que tenga una base concreta, la cual sirva de invitación al individuo a este nuevo espacio dentro de si. Aquí es donde la mirada antropológica espiritual, la exploración de la sombra y desorden de la psiquis como la integración y valores trascendentales entran a jugar un papel predominante. Muchas veces se puede intentar saltar este paso y avanzar a la conciencia comunitaria o la conciencia sagrada de la vida, pero es fundamental comprender que estos dos estados de conciencia (C.C y C.S.V) llegan a ser una consecuencia del progreso que existe en el primero. Si es necesario ir avanzando en las etapas pero no de una forma tan lineal y estricta, pero con un entendimiento que el desarrollo en un dominio o etapa influye proporcionalmente e las otras áreas. Esto es la parte más fascinante y a la vez complicada del ser humano, su integralidad y su interconectividad entre si y todo lo que lo rodea. El autoestima se relaciona más con el coraje de amar, de enfrentar aquello que está obstruyendo el camino y la integración. Éste aspecto muchas veces está debilitado no solo por los prejuicios y creencias externas, pero por una falta de creencia interna fundada en la experiencia y la sensación. Al vivir en una mente muy activa, descontrolada y desorientada, el poder asentar una forma de ver con sentido y profunda puede volverse una tarea difícil. Por eso la búsqueda del sentido, del motor de la acción, de la exploración de las inquietudes emocionales es de mucha importancia en esta etapa. Finalmente, la auto realización se convierte en una especie de coherencia entre la mente, la emoción y la acción en el cual el resultado en si no es el fin, pero la claridad del proceso y su desenvolvimiento evolutivo en el tiempo.